Tienes un cuerpo que respira. Con eso ya estás preparada para practicar Yoga Nidra. No necesitas nada más. No importa ni tu condición física o experiencia previa. Tampoco tienes que acudir a un lugar específico. Sólo precisas de un lugar tranquilo y cómodo, y escuchar la voz de quien guía tu práctica.
Aquí te cuento cómo Yoga Nidra te ayuda a reducir tu estrés de forma natural.
La primera invitación de Yoga Nidra es sencilla y profundamente transformadora: «No hagas nada». Al descansar conscientemente y al habitar tu cuerpo con atención se revela que la auténtica calma no es algo que haya que buscar afuera sino una cualidad intrínseca y natural.
La segunda invitación de Yoga Nidra es: «Acéptalo todo». La práctica comienza y se desarrolla desde el anclaje corporal, que es esencial para comenzar a soltar las tensiones físicas y, al mismo tiempo, para arraigarse al momento presente. El cuerpo se recorre con atención parte por parte, desde los pies hasta la coronilla, percibiendo las sensaciones que surjen sin juzgarlas ni intentar cambiarlas. Ves lo que hay y reconoces lo que no hay.
La práctica de la atención en las sensaciones activa el sistema nervioso parasimpático, responsable del descanso y la regeneración. Tu cuerpo siente que puede descansar por el simple hecho de sentir.
El cuerpo alberga la sabiduría y los recursos para la sanación (Peter Levine)




Un comentario
Extraordinario el taller de Yoga Nidra.
Sales completamente renovado y con una gran conexión con tu interior. Una gran recarga espiritual
Muchas gracias Daya.
Nos vemos en el próximo